Notas · Provisión · 2 de noviembre de 2026
Lloverá pan del cielo
El proveedor es Dios.

Cuando sabes quién es el que provee, se te olvida que fuiste tú, que fueron tus fuerzas. Y cuando aprendes esto, la verdadera prosperidad llega, porque le das al Proveedor el lugar y la honra que le corresponden.
Él es el Dios soberano: el que abrió el mar y el que, en medio del desierto donde no había nada, hizo llover pan en la mañana y envió carne al atardecer para sustentar a su pueblo.